Resoluciones para el 2011

Comenzando el año 2011 me sentía un hombre nuevo. Habiendo finalizado el 2010 con un balance medianamente positivo me sentía con fuerzas y me propuse metas para lograr a lo largo del nuevo período. Todas relacionadas con expandir mis conocimientos de programación.

Al principio fue difícil. Ni más empezar tenía una carga abultada en el trabajo y no quería dejar sueltas mis tareas pendientes. Sin mencionar que fue en febrero que comencé el curso de ingreso a la UTN. Un programa intensivo de lunes a viernes, de 19:00 a 22:30 hs. durante un mes. Ni de casualidad pude tocar una línea de código fuera del ambiente laboral.

El curso tampoco finalizó ahí. Habiendo reprobado el primer parcial me fui a recuperatorio que también reprobé, por lo cual tuve que hacer un final una semana después, el cual si logré aprobar. Dos semanas después comencé un módulo de enseñanza del funcionamiento político y administrativo de la Universidad.

Y, finalmente, otra semana después comencé la cursada. Tomé solo tres materias para no generarme mucha carga. Al principio tenía cierto empuje para hacerlas, pero luego, mi voluntad comenzó a flaquear poco a poco y, cada vez comenzaba a costarme más sentarme a estudiar.

Sin que me haya ido muy bien que digamos, llegué a las vacaciones de invierno con las esperanzas de afirmar los conocimientos en ese tiempo. No funcionó. Ni una sola vez pude tocar un mísero libro ni hacer un solo ejercicio. Mientras tanto, en la facultad me esperaban tres parciales para hacer en el retorno a clases.

Una semana antes de comenzar, había decidido dejar Matemática Discreta, la materia que más me costaba y me disponía a darle mayor importancia a las otras que menos me costaban Álgebra y Algoritmos. Lamentablemente, llegado mi último fin de semana de vacaciones tampoco pude retomar el estudio. Solamente alcancé a poner los libros arriba de la mesa como un débil intento de estudiar, pero la voluntad no llegó.

La decisión fue inevitable. Para el final del lunes, a eso de las once de la noche, mi retirada ya era oficial. No iba a ser permanente, el año que viene continuaré, pero por ahora permaneceré fuera del campo de batalla.

Durante este largo proceso que me duró hasta agosto del presente año solo pude cumplir una sola meta: instalar Linux en mi PC. Un proceso que, a pesar de cumplir con las expectativas, considero incompleto. Todavía no he podido conseguir drivers para la placa de red y dentro de este sistema operativo estoy incomunicado. La conexión a Internet brilla por su ausencia.

Ahora he decidido retomar mis metas. Si bien no he podido todavía encontrarle una solución al problema de Internet con Linux, estoy empezando a darle más bola a las otras. Estas son:

  • Instalar Linux
    • Aprender a utilizar la terminal
    • Aprender a programar en Linux
    • Aprender a programar en Android
  • Retomar
    • C++
    • Programación OpenGL
  • Aprender uno o dos Frameworks PHP:
    • Zend Framework
    • Simfony
  • Aprender un lenguaje de Programación nuevo:
    • C#
    • Java
    • Phyton
    • Ruby on Rails

Al momento de escribir estas líneas el SDK de Android se está instalando en mi PC, así que puedo decir que esta resolución está en progreso. Con ella será inevitable que aprenda Java. Android funciona con ella y, si bien no sabré usarlo en su plenitud, será un inicio.

Zend Framework debo aprender sí o sí, no por gusto, sino porque es imperativo que lo utilice en el trabajo a futuro.

Retomar C++ y OpenGL no es indispensable así que pueden esperar, si bien me gustaría hacerlo.

Nada está dicho. No hay mal que por bien no venga. Muchos vieron incorrecto que tomara esta decisión. Se puede ver mal el haber dejado la Universidad desde afuera, pero por dentro me sentí liberado. Un gran peso que venía arrastrando de antes se me cayó de los hombros y me permitió pararme erguido y mirar con la cabeza nuevamente levantada.

Pensé en todo lo que podría hacer mientras no estuviera estudiando y si bien, muchas cosas eran ocio, entre otras surgió retomar la programación, retomar la práctica de la misma en mi hogar, desde mi computadora.

Vos ves las cosas como te gusta verlas y si a los demás no les gustan es su problema, total, es tu vida. La crisis es oportunidad se ha dicho y lo sostengo. Ahora puedo continuar estudiando las cosas que yo quiero en el horario y momento que quiero.

Tengo la oportunidad de, si deseo terminar algo del laburo, tan solo quedarme un rato más sin tener un aula y un profesor esperándome al otro lado de la ciudad. Tengo la oportunidad de dedicarme a lo que quiera el fin de semana sin que me duela la conciencia, avisándome constantemente que hay libros que leer y ejercicios  que hacer y que debo empezar ya. Tengo la oportunidad de llegar temprano a mi casa todos los días y de irme a dormir más de cinco horas por día.

Siento que estoy de vacaciones y eso que todavía estoy trabajando. El peso del estudio era tal para mí que el trabajo era el descanso del mismo. Tenía más sentido dentro el esquema de prioridades de mi vida, completar los proyectos de mi empresa que los de la facultad que cada vez me desgastaba más.

Mientras tanto, mi trabajo me ofrecía mayor cantidad de oportunidades de expandir mis conocimientos como programador ante la perspectiva de la utilización de más y mejores tecnologías y metodologías de desarrollo, además de la incorporación de miembros más capacitados al equipo que podrían brindar su experiencia para ayudarme a expandir mis conocimientos.

Un nuevo mundo se me ha abierto y pretendo aprovecharlo. Quiero cumplir mis metas en lo que va del año y voy a hacerlo. El futuro me espera.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>