¿Qué tan posible sería terraformar Marte?

Colonizar Marte. Siempre que surge en mi cabeza la idea de colonizar un planeta para la vida terrestre me viene a la mente Marte. Es cierto, no tiene las condiciones adecuadas para el desarrollo de la vida y además es un planeta muy frío.

Pero mi curiosidad siempre se orienta a «¿Qué tan difícil sería modificar las condiciones de ese planeta para que pueda albergar vida?» o «¿Qué es lo que haría falta para lograr tamaña empresa?». Siempre la forma más fácil para lograr estas condiciones era generar un efecto invernadero. Era una idea excelente, implantaría todo tipo de vegetación en Marte que generase los gases necesarios para lograr un clima adecuado para hacer habitable al planeta.

Sin embargo, esto tenía sus problemas. Las razones que citaré a continuación para explicar las posibilidades para hacer habitable al Planeta Rojo o «terraformarlo» fueron extraídos de un interesantísimo artículo de http://www.askamathematician.com que recomiendo leer para tener una explicación más detallada.

Como dije antes, Marte, a causa de su lejanía del sol, es mucho más frío que la tierra. El viento más caliente apenas alcanzaría para derretir el hielo. Y, también como dije antes, la única forma de solventar esto sería con un efecto invernadero.

Para ello necesitaríamos primero una atmósfera, puesto que tiene menos del 1% de atmósfera de la que disfrutamos nosotros. Alguna vez la tuvo y posiblemente prometía ser un mundo tan vivo como el nuestro. Sin embargo, se cree que el impacto de un asteroide perturbó de tal manera al núcleo fundido del planeta, que afectó a su campo magnético.

Sin magnetosfera que lo protegiera de los dañinos vientos solares, estos barrieron su atmósfera sepultando toda esperanza de vida. Hoy en día, las condiciones de Marte siguen siendo iguales y, aunque creásemos una atmósfera de manera artificial, esta se perdería en un par de milenios, puesto que la alteración del campo magnético seguiría vigente. Habría que trabajar para regenerar la atmósfera perdida cada tantos miles de años,  si es que se desea que la población que habite el nuevo mundo siga existiendo.

Dejando de lado estos problemas, está el tema de generar el propio efecto invernadero. ¿Cuánta proporción de qué gases serían necesarios para mantener el mismo en el planeta y, al mismo tiempo, mantener las condiciones propicias para la vida?

Los humanos pueden soportar hasta 4% de CO2 en la atmósfera, no sin enfermarse. Desafortunadamente, esto aún no alcanza para aumentar la temperatura de tal manera que el agua sea líquida.

Hay esperanza de todos modos: otros gases menos tóxicos se pueden usar para generar el efecto invernadero. Pero presentan otros problemas: mucho metano puede hacer a la atmósfera riesgosamente explosiva, y el óxido nitroso, vulgarmente conocido como «gas de la risa», tampoco ayudaría.

Probablemente el mejor candidato sea el hexafluoruro de azufre (SF6), que es 20.000 veces más efectivo que el CO2 y no es tóxico. No obstante, este gas presenta ciertas desventajas, como alterar la voz de manera diametralmente opuesta a la que lo hace el helio y la enorme dificultad que representa reunir la cantidad suficiente para generar el efecto invernadero.

Suponiendo que logremos superar este escollo, también necesitaremos océanos. Si queremos distribuirlos por las dos terceras partes del Planeta Rojo con una superficie de tres a cuatro kilómetros de profundidad, tal como enla Tierra, se necesitarían 350 millones de kilómetros cúbicos de agua. Una cantidad no menor.

Se podría transportar desde otros planetas, pero eso requería una cantidad gigantesca de recursos. Así que como alternativa se podría usar el agua que orbita el sistema solar en forma de cometas.

Lamentablemente se necesitarían entre 3 y 4 millones de cometas para producir el océano marciano y, alrededor nuestro, solo rondan 6000 cometas conocidos. Pero se considera que hay miles de millones en la Nube de Oort. Con un poco de astucia, estos cuerpos celestes podrían ser desviados artificialmente para impactar poco a poco, uno por uno en el Planeta Rojo, engrosando paulatinamente sus océanos. Lo que, poniéndonos a pensar seriamente, sigue requiriendo el empleo de una gigantesca cantidad de recursos.

Viéndolo desde un punto de vista práctico, no parece tener demasiado sentido invertir tantos esfuerzos en la terraformación de Marte. Quizás se pueda utilizar a futuro como un punto de extracción de minerales, como una nueva América de la cual extraer recursos. Pero aún así, en su momento, el nuevo continente se caracterizaba por su impresionante flora y fauna. Marte, en cambio, por su ausencia de ella.

Siempre ha estado el imaginario del hombre la expansión a nuevos mundos, independientemente de si estos se encontraban al otro lado del océano o al otro lado de la galaxia. No sabemos todavía que tan difícil pueda ser llevar a cabo esta empresa: encontrar un mundo lo suficientemente apto para la vida y establecer una colonia ahí.

Puede que en el futuro esto sea posible, pero por ahora, solo contamos con nuestra imaginación y la que nos brindan los libros y películas de ciencia ficción.

Referencias:

2 pensamientos en “¿Qué tan posible sería terraformar Marte?

  1. Pero decime si no sería genial qué, como en vengador del futuro haya una trola con 3 tetas y que cuando salgas de la burbuja protectora del efecto invernadero te infles como arnold cuando casi se le salen los ojos!!!

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