¿Empezó Netflix con el pie izquierdo en Latinoamérica?

Netflix ya ha llegado a Latinoamérica, trayendo una gran expectativa consigo. Sin embargo, el reducido catálogo y la imposibilidad de ver estrenos, entre otras cosas, han traído dudas, entre los usuarios, sobre su progreso en la región. ¿Empezó Netflix con el pie izquierdo o está pensando a largo plazo?

A principios de Julio de este año me llegó la noticia de que un servicio llamado Netflix estaría disponible en América Latina. Era uno de esos nombres que tenía la idea de haber escuchado antes pero que no sabía bien de que trataban.

Básicamente es un servicio de renta de vídeos on line a 7,99 U$S mensuales. Estando suscripto a él, se podrían empezar a ver películas, series y programas televisivos locales y de otras partes del mundo, además de que permitiría verlos en HD.

Otras características que tiene, es que, además de una computadora, podría reproducirse en otros dispositivos, tales como consolas de videojuegos (Xbox 360, PS3, Nintendo Wii), dispositivos iOS y Android y otros aparatos como Google TV o Apple TV.

Parecía una apuesta interesante. Una inteligente manera de luchar contra la piratería: ofrecer un servicio de mejor calidad y mucho más cómodo para el usuario. Está bien que muchos seguirían usando servicios piratas como Cuevana, pero Netflix permitiría tener todo el material doblado y subtitulado con mucha más precisión en la traducción y la imagen sería de más alta calidad.

Era una buena alternativa a las descargas directas y las redes P2P, porque utilizar estos medios implica:

  • estar un par de horas bajando una película;
  • bajarla otra vez porque era de muy mala calidad;
  • bajarla otra vez más porque la película estaba en español de España;
  • bajarla otra vez porque un gracioso puso una porno en lugar de lo que buscabas (me ha pasado);
  • bajarse un reproductor de vídeo adecuado porque el que tenés no puede reproducir ese formato y es el único que encontraste;
  • buscar los subtítulos;
  • asegurarse que estos subtítulos sean los correctos;
  • buscar OTRA VEZ lo subtítulos en Internet porque los que bajaste estaban en alemán;
  • asegurarse nuevamente que los subtítulos estén bien;
  • buscarlos nuevamente porque los que encontraste estaban mal sincronizados;
  • no encontrar unos correctamente sincronizados y tener que ajustarlos a mano mientras mirás la película;

Y una larga lista de etcéteras que aquel que mire series y películas por Internet ya estará bastante acostumbrado. Si bien no le pase todos los días, alguna de estas situaciones habrá sufrido.

En el momento me preocupaban solo dos cosas de usar Netflix:

  • El doblaje: hoy en día prefiero ver la mayoría de las series subtituladas y en su idioma original. Verlas en «español latino» (o de España) me parece espantoso.
  • La conexión: si era muy lenta o había problemas se volvería un sufrimiento a la hora utilizar el servicio. Además que no es lo mismo una conexión de Internet en Argentina que en Estados Unidos.

Como dato adicional, tengo que competir con mi padre por la conexión a Internet, lo cual me enlentece más el streaming.

Esos eran los problemas más obvios que se presentaban ante mí. La idea de estar al día con mis series favoritas a través de Netflix me gustaba, podría además conocer nuevas series y películas hurgando en su catálogo.

Está bien, está bien, eso lo puedo hacer con otros servicios como Cuevana, pero como ya dije, la traducción precisa, los videos de más alta calidad, así como la posibilidad de reproducirlos en dispositivos tales como el iPad (¡No necesito estar pegado a mi computadora de escritorio para ver series!) representaban puntos a favor del servicio pago.

 Y el día llegó

 Y Netflix llegó a Latinoamérica y, en términos más específicos, llegó a Argentina el 7 de septiembre. Así que lo primero que hice fue inscribirme y ver el catálogo que me ofrecía.

Tan pronto entré noté que las películas que allí mostraban eran un poco… viejas… Había algunas que destacaban más como clásicos de otras épocas, pero las más actuales eran del 2008 si no me equivoco. No aparecían los estrenos más recientes.

No era algo muy alentador, pero entonces empecé a buscar las series que quería ver o, mejor dicho, la única serie que me interesaba de momento, Dexter. Pero no estaba, no la encontraba. Luego de googlearlo encontré que Showtime, la empresa que produce esta serie, la sacaría de Netflix, pero solamente en Estados Unidos. Aunque de momento no aparecía acá en Argentina.

Según averigüé en FayerWayer, las series van a estar disponibles con temporadas atrasadas y los estrenos no se verán hasta dentro de un año después de su emisión, todo eso para no competir con el cable. El repertorio se ampliaría en los próximos meses, por lo que el limitado contenido ya no lo sería tanto hasta dentro de un tiempo. Y respecto a la piratería, el punto ventajoso sería que el servicio «por ejemplo, no se caerá el fin de semana», según dijo Reed Hastings, presidente de la compañía.

Cuando intenté descargarme la aplicación para verla en el iPad descubrí que no estaría disponible para iOS hasta dentro de un par de meses. No tenía intenciones de hacerle un jailbreak a mi dispositivo, así que decidí esperar, pero aunque decidiese bajarme una versión pirata, esta detectaría que estaba en Latinoamérica y no me dejaría usar el servicio.

Honestamente, para mí este es un punto en contra. Deberían haberlo tenido funcionando en la App Store de Argentina (y de otras naciones latinoamericanas) desde antes de lanzar el servicio en la región.

Respecto a la experiencia de uso, no me presentó problemas, siempre y cuando nadie más estuviese usando Internet, así que la experiencia fue amena. Puedo decir que funciona bastante bien.

Mala forma de encarar la piratería

Pero, en mi opinión, evitar la piratería en América Latina no basta solamente con lo que ofrece Netflix actualmente. Ayuda, pero no lo considero suficiente. Reed Hastings, dijo que su calidad sería más que suficiente para competir con servicios piratas como Cuevana.

Es cierto, es mejor calidad, pero la cantidad y diversidad de contenidos que ofrece la piratería es gigantesco en comparación con lo que la compañía ha puesto sobre la mesa en la región. Quizás deberían haberse preocupado por esperar un par de meses más para su apertura, para así ofrecer un repertorio más amplio de series y películas.

Además, los estrenos «piratas» son realmente estrenos: tan pronto aparecen en el cine o la televisión, aparecen en Internet. Netflix justifica este atraso aduciendo que no desean competir con las empresas de cable, que quieren ser un servicio que lo complemente.

Puedo entender que no muestren películas recién estrenadas en el cine, pero… ¿y las series? Las sacan atrasadas, supongo yo, para evitar adelantarse a mostrar los capítulos antes que las compañías de cable locales. Netflix quizás evite que descarguen temporadas viejas, pero no puede evitar que descarguen los nuevos capítulos.

Para explicarme mejor, pondré el caso de Lost. Al comienzo, acostumbrábamos ver esta serie en el cable. Y durante dos o tres años mantuvimos esta costumbre. Cuando mi hermano, quien vivía solo, se enganchó también, eligió descargarla de Internet, lo cual no cambió nuestros hábitos.

Pero cuando él, meses antes del estreno de la nueva temporada en Argentina (y pocos días después de su estreno en Estados Unidos), comenzó a verla también, le pedimos que nos pasara los episodios.

Empezamos a descargarlo porque el contenido llegaba mucho antes. Nos acostumbramos a hacerlo y dejamos de verla en el cable. En la última o penúltima temporada, empezaron a pasarla en la tele, con solamente una semana de diferencia de Estados Unidos… y sin embargo, seguimos descargándola. ¿Por qué? Pues porque si era posible verla antes lo haríamos… y lo hicimos.

Para que evitar que se descarguen ilegalmente, los capítulos deberían estar disponibles un día después de su estreno en Estados Unidos. Ese o más tiempo, sería el que llevaría subir los episodios a Internet, por lo tanto, no habría beneficio en descargarlo.

Después de todo, ¿qué sentido tendría hacer eso si el usuario puede verlo on line y con buena calidad? No tendría que invertir ningún esfuerzo en buscarlo y bajarlo. Simplemente, pondría Netflix y listo, problema resuelto.

Sin embargo, a pesar de estas críticas, es necesario aclarar dos puntos, en defensa de Netflix:

  1. En Estados Unidos las series también tienen un atraso en su programación.
  2. Y muy a pesar de mis críticas, si ha logrado satisfactoriamente reducir la Piratería en esa Nación.

Se apresuró demasiado

Montones de usuarios se metieron casi de manera inmediata a probar el mes gratis que ofrecía el servicio y la primera queja que salió fue: «El catálogo es malísimo». Según declaraciones de Reeds, el contenido se duplicará en seis meses y, calculo yo, será mucho más atractivo para el consumidor, además de que se podrán ver no solo series estadounidenses, sino también locales; aunque en Argentina todavía están discutiendo con las productoras para transmitir sus contenidos.

Ahora, digo yo, ¿no habría sido mejor idea meterse de lleno al mercado regional una vez hubieran tenido un mejor y más variado catálogo y habiendo pactado ya con las productoras locales?

Muchos usuarios, al ver limitado repertorio seguramente lo abandonarán bajo la consigna de «Mejor me lo sigo bajando de Internet pues me ofrece mucha más variedad de contenidos».

Quizás hubiese sido la misma reacción si lo hubiesen presentado más tarde y con mayor cantidad de películas y series. Pero seguramente hubieran dejado mejor imagen y hubieran conservado más usuarios, pues es más difícil captar clientes de entrada que tener que recuperarlos.

A pesar de todo esto, Reeds aclaró que se están expandiendo en Latinoamérica y en el mundo con vistas al largo plazo y no al corto. Eso sin mencionar que en dos años más tendríamos una televisión con acceso a Internet, y en diez años una conexión de entre 50 MB y 100 MB de velocidad.

Eso sin mencionar, que si se siguen expandiendo a lo largo del mundo, podrán presentar un contenido muchísimo más diverso y amplio de varias partes del globo.

Es decir, se está moviendo de a poquito pensando instalarse firmemente ahora que el sector no está muy desarrollado. De esta manera, cuando llegue el día que este modelo de negocios sea mucho más estable, Netflix ya estará bien asentado.

Y desde este punto de vista, haberlo sacado «apresurado» tuvo cierto sentido.

Conclusión

Netflix llegó con una gran expectativa y dejó una gran desilusión, especialmente por el limitado catálogo que ofrecía. Con el tiempo, el servicio seguramente irá mejorando y el contenido ampliándose. Puntos a favor son lo rápido que carga y la buena calidad de la imagen.

Personalmente pienso seguir utilizándolo durante un tiempo, quiero ver como evoluciona, como cambia con el tiempo. Si aumenta la calidad y cantidad de contenido, qué series locales sacan, si agregan nuevas opciones en el futuro.

Me quedaré por la promesa que representa el servicio, no me molesta gastar $40 mensuales. Tengo gastos mucho más asfixiantes de los cuales preocuparme y gasto más o menos eso cada vez que salgo a comer afuera, que por el bien de mi bolsillo, estoy tratando de evitar. Quiero ver como evolucionan estas alternativas a lo largo del tiempo, desde adentro.

Si sos la clase de persona que le gusta estar al día con las películas y series, entonces, Netflix no es para vos. Pero si lo que querés ver son clásicos o una alternativa más barata al cable, Netflix es una opción interesante.

La piratería seguirá estando allá afuera como alternativa «gratuita», pero ahora hay una buena opción «legal». Veremos como se desarrolla con el tiempo.

Referencias:

Un pensamiento en “¿Empezó Netflix con el pie izquierdo en Latinoamérica?

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